Exhortación a la obediencia

Exhortación a la obediencia, Deuteronomio 4:1-8

“4 »Ahora, israelitas, escuchen los preceptos y las normas que les enseñé, para que los pongan en práctica. Así vivirán y podrán entrar a la tierra que el Señor, el Dios de sus antepasados, les da en posesión. No añadan ni quiten palabra alguna a esto que yo les ordeno. Más bien, cumplan los mandamientos del Señor su Dios.

»Ustedes vieron con sus propios ojos lo que el Señor hizo en Baal Peor, y cómo el Señor su Dios destruyó de entre ustedes a todos los que siguieron al dios de ese lugar. Pero ustedes, los que se mantuvieron fieles al Señor su Dios, todavía están vivos.

»Miren, yo les he enseñado los preceptos y las normas que me ordenó el Señor mi Dios, para que ustedes los pongan en práctica en la tierra de la que ahora van a tomar posesión. Obedézcanlos y pónganlos en práctica; así demostrarán su sabiduría e inteligencia ante las naciones. Ellas oirán todos estos preceptos, y dirán: “En verdad, este es un pueblo sabio e inteligente; ¡esta es una gran nación!” ¿Qué otra nación hay tan grande como la nuestra? ¿Qué nación tiene dioses tan cerca de ella como lo está de nosotros el Señor nuestro Dios cada vez que lo invocamos? ¿Y qué nación hay tan grande que tenga normas y preceptos tan justos, como toda esta ley que hoy les expongo?”

Dios quiere que nuestras orejas espirituales sepan escuchar Su voz. Él quiere guiarnos en todo, desde nuestras decisiones, acciones, nuestras palabras, pensamientos y sentimientos. Él nos guía con Su espíritu y Su palabra. Si seguimos la voz de Dios, algo bueno podrá salir de cualquier situación.

Esta vida es una práctica para vivir en la nueva tierra donde ya no habrá pecado, por eso es importante que aprendamos a vivir según los principios celestiales ya mientras vivimos aquí. Si no nos gusta vivir aquí con los principios que Dios nos enseña, entonces tampoco nos gustará vivir por la eternidad con esos principios. Esta vida es una prueba.

La palabra de Dios es palabra de Dios, nosotros no tenemos nada que decir acerca de ello, si es bueno, malo, etc. Lo que Dios dice es lo que vale y no hay más. No cambiemos los preceptos que El Senor nos ha dado para acomodarlos a nuestra propria voluntad. P.ej. “un helado o una pizza de vez en cuando no pasa nada…”. Desafortunadamente muchos piensan así.

Si ponemos en práctica lo que Dios nos enseña, Él nos bendecirá con una vida mejor, con más calidad, con una sabiduría que no se compara a ninguna inteligencia humana. Los demás van a admirarse de nuestra sabiduría, y eso les será de testimonio para que reconozcan que hay un Dios que es bueno, sabio y que quiere nuestro bien y que vivamos felices por la eternidad. El nos da principios para nuestro propio bien! Que lastima que nos quejamos acerca de los estatutos que Dios nos da, pensando que son demasiado difíciles de seguir o que nos privan de gozar la vida. P.ej. “no puedo ir al cine con mis amigos porque van a ver una película que es es pérdida de tiempo.” En vez de quejarnos deberíamos estar contentos porque igual podemos usar ese tiempo para otra cosa mejor y más útil! Quizás estar en comunión con Dios en oración y leyéndo la Bíblia, o estando con la familia.

Si no seguimos los preceptos que Dios nos da estamos rechazando la oportunidad de sermos ejemplo para los demás, y Dios nos ha mandado a que seamos la luz del mundo. Que cada uno de nosotros se deje usar por Él Senor, permitiendo que Él moldee nuestros corazones para hacer Su voluntad.

Amen.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

w

Connecting to %s